blog

Washington acelera con México, mientras México abre riesgos en la aviación

Escrito por Equity Link | Sep 15, 2026, 4:09:45 PM

Fuente:  Forbes

 Un acuerdo bilateral provisional antes del 3 de noviembre, Canadá como advertencia y un recorte de 73% a la autoridad aeronáutica.

Son días para valientes y decididos. Los gobiernos de México y Estados Unidos intentan cerrar en estos días tratos que alivien urgentemente negocios de manufactura y cerrar vías de acceso para los chinos.

El Gobierno estadounidense percibe ciertos beneficios en conseguirlo antes de las elecciones de legisladores en ese país.

Al mismo tiempo, en México el gobierno propone a sus diputados una reducción en el presupuesto de la autoridad responsable de vigilar la seguridad de aviones que también son útiles para exportar.

Es un cruce de definiciones que no llegarán al final del año y someten a las fábricas a una presión que conviene compensar con certidumbre, al menos, en la liquidez del negocio.

México coopera a la velocidad de Washington

Llega la urgencia a la relación comercial con Estados Unidos. ¿Por qué la prisa? Por el 3 de noviembre en el calendario electoral del vecino.

México y Estados Unidos se apresuran a alcanzar un acuerdo comercial bilateral antes de las elecciones de ese día durante la mitad de mandato en aquel país, revelaron seis fuentes de ambos países conocedoras de las conversaciones, citadas por Forbes México el 11 de septiembre con información de Reuters.

Lo que empuja el esfuerzo es la ruptura en las negociaciones entre estadounidenses y canadienses.

La noticia llegó en la misma semana en que el Paquete Económico 2027 puso sobre la mesa un recorte de 73% al presupuesto de la autoridad aeronáutica mexicana.

Son dos historias distintas que parecen distantes, pero vistas juntas apuntan al mismo asunto: viene una incertidumbre en los costos que va a tener tu operación para exportar en los próximos meses.

¿Ocho semanas?

¿Qué negocian en estos días? No necesariamente todo el T-MEC, sino un acuerdo bilateral provisional que dé a México alivio frente a algunos aranceles estadounidenses.

A cambio, los mexicanos deben atender las exigencias de Washington en dos frentes: el contenido automotriz y la inversión china.

No existe un plazo formal. Lo que existe es precisamente ese 3 de noviembre, a menos de dos meses de distancia, cuando el Partido Republicano del presidente Donald Trump se juega el control del Congreso.

Funcionarios de ambos países ven una ventaja política en llegar a esa fecha con un pacto bajo el brazo.

Del lado mexicano, la urgencia es otra: la debilidad de la economía y la baja en las calificaciones crediticias de la deuda.

“El tiempo apremia para el gobierno mexicano”, dijo la fuente mexicana citada por Forbes.

La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum —que esa misma semana presentó su presupuesto para 2027— considera fundamental un acuerdo con Estados Unidos para transmitir confianza a los mercados y a los inversionistas.

¿Pero hay una urgencia, oficialmente? La Secretaría de Economía bajó el tono. Su portavoz respondió que no hay plazos específicos en este momento y subrayó el compromiso de mantener el diálogo con Washington.

El ritmo de contacto también subió: el jueves, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, sostuvo una reunión virtual con Sheinbaum para abordar asuntos comerciales. El encuentro estaba previsto originalmente de forma presencial.

¿Qué cambió en esos días? Esa reunión ocurrió menos de dos semanas después de que Sheinbaum propusiera una legislación que otorgaría al gobierno nuevas facultades para revisar y bloquear adquisiciones de ciertas empresas mexicanas por parte de extranjeros.

Es un régimen de supervisión de inversiones parecido al que ya existe en Estados Unidos y Canadá.

Es percibido como un escrutinio más riguroso de las inversiones chinas y una respuesta a la presión estadounidense.

Todo esto ocurre en paralelo al T-MEC, no en su lugar. El tratado sigue vigente y sujeto a revisión anual desde julio, cuando Estados Unidos no aceptó renovarlo por otros 16 años.

Canadá, la advertencia del vecino

La prisa mexicana no nació sola. Salió de ver lo que ocurrió al norte.

Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá fracasaron el mes pasado y metieron a estos dos aliados históricos en una disputa arancelaria.

El martes previo al 11 de septiembre, Washington prohibió la importación de muchos productos canadienses, entre ellos alcohol, motocicletas y lácteos.

Ottawa prometió responder con aranceles equivalentes a los estadounidenses, dólar por dólar.

México sacó una conclusión: conviene evitar la confrontación y mejor apostar a que la cooperación termine en alivio arancelario. Una fuente mexicana describió el enfoque como mantener una buena relación y seguir cooperando.

¿Por qué conviene la cautela?: México destina más del 80% de sus exportaciones a su vecino del norte. No hay plan B de ese tamaño.

 

¿Es momento de dar menos dinero a la autoridad aeronáutica?

Mientras la atención se va fuera de las fronteras, el Paquete Económico 2027 del gobierno mexicano contiene una línea que el sector aéreo ya marcó en rojo.

¿La propuesta? Reducir 73% el presupuesto de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) para 2027, según reportó Forbes México el 11 de septiembre. La Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advirtieron sobre riesgos para la aviación mexicana ante su eventual aprobación.

¿Por qué es importante para un exportador? Porque la AFAC es la institución encargada de la seguridad operacional, la supervisión técnica y el cumplimiento de los estándares internacionales de cada vuelo.

Más claro: es quien certifica que la operación de los aviones en México cumple con lo que el resto del mundo exige para volar.

La Canaero y la IATA señalaron en un comunicado que el sector aeronáutico ya cargaba costos y complicaciones operativas por el precio del combustible y por las repercusiones de la disputa en materia de regulación bilateral.

Su exigencia cabe en una frase: hace falta “una autoridad aeronáutica sólida, con capacidad técnica, operativa y recursos financieros adecuados”.

Canaero e IATA pidieron a Hacienda y a la Cámara de Diputados reconsiderar la propuesta bajo una visión integral que garantice los recursos necesarios para que la AFAC cumpla con sus responsabilidades. Es una petición dirigida a quienes todavía pueden mover el número.

 

¿Me llega esto a la oficina?

Tu empresa está en los dos extremos de la negociación comercial actual.

Si exportas autopartes, el contenido automotriz está explícitamente sobre la mesa bilateral. Lo que se acuerde ahí toca reglas de origen, certificaciones y el costo final de cada embarque.

Si en tu cadena hay capital o proveeduría de origen chino —un socio, un accionista, un proveedor de componentes—, la nueva legislación de supervisión de inversiones y el interés estadounidense en ese tema abren preguntas sobre plazos de autorización y papeleo.

Y si, además, tu operación depende en algún tramo del transporte aéreo, la capacidad técnica y financiera de la autoridad que supervisa esa operación acaba formando parte de tu costo logístico, aunque nunca aparezca con nombre propio en tu estado de resultados.

Ninguno de los tres frentes se resuelve esta semana, pero los tres pueden moverse antes de que termine 2026.

 

¿Qué prioridad tiene para tu negocio?

Es un asunto de fechas. Hay una ventana de menos de ocho semanas en la que puede aparecer un acuerdo bilateral provisional, y en ese mismo lapso, un paquete presupuestal mexicano que se discute en el Congreso.

Si el acuerdo llega y trae alivio arancelario en tu fracción, el efecto es comercial y es rápido: tu producto se vuelve más competitivo frente al de un proveedor canadiense o asiático, y el comprador que hoy cotiza en otro lado empieza a cotizar contigo.

Ahí es donde aprieta el zapato. Responder a tiempo a esa cotización significa comprar material, correr la línea de producción y facturar a un cliente que paga a 60 o 90 días. Hay dinero a la mano, pero antes está el reto de fabricar.

Conviene usar estas semanas en lo que puedes controlar:

Uno. Revisa qué fracciones de tu catálogo quedan expuestas a la negociación automotriz. Dos. Ordena la documentación de origen y de tu estructura accionaria. Y tres. Calcula cuánto capital de trabajo te exigiría un pedido más grande del que hoy puedes financiar.

En Equity Link ayudamos a los industriales exportadores a anticipar sus cuentas por cobrar y a financiar el equipo que necesitan para escalar. El factoraje a clientes, el factoraje a proveedores y FX Plus, nuestro factoraje multidivisa, existen para que la liquidez no dependa del calendario de cobro.

La intención es sencilla: que el capital de trabajo no se convierta en el obstáculo cuando la oportunidad toque la puerta.

Descubre cómo el factoraje financiero de Equity Link puede impulsar a tu empresa para que siga avanzando y se mantenga competitiva en el mercado dando click aquí